Después de leer tu artículo y escuchar tu intervención en el programa, me queda claro algo: detrás de la mesura en tus palabras (no siempre jajaja) está la demanda de una mayor información que ilumine a los ciegos recalcitrantes: este gobierno cumple sus promesas aún a pesar de las persistentes tracaladas, revires, mentiras, injurias y demás bellezas del actuar conservador. Tener que esperar los resultados del CONEVAL hasta 2025, si bien no desmerece el trabajo de nuestro presidente, sí le resta futuras luces y a nosotros nos pospone la dicha de decir ¿ya ven que primero los pobres, brinda bienestar a todos? Aún así, con los resultados actuales de 9 millones menos de pobres y contando, se demuestra que todos los años de prianismo, los partidos y sus gobiernos simple y sencillamente no les interesaba hacer nada por nadie que no fueran ellos mismos. Han quedado revelados. Sin embargo, me queda un malestar que te comparto: ¿por qué razón el pueblo mismo aguantó tanto? Es como si la masa popular estuviera escindida y no pudiera terminar de relacionar que su sufrimiento se debe a que ella misma ha mantenido por sexenios un gobierno que no tiene ninguna intención de ni siquiera mirarlos, para ellos son solo cosas, objetos de uso y desecho y el pueblo, cómplice inconsciente, solo dice sí ante el embelesamiento de palabras edulcoradas con promesas ¡que no se cumplen nunca! pero que suenan bien bonito. Entiendo que las condiciones que se vivían solo les dejaban espacio para susbsistir, pero también pienso que los mexicanos permitimos que se nos pisoteara, como si fuese una tradición que no se debe romper. Pero, las palabras de un hombre, efectivamente dictatorial pero a su vez paternal, logró que los ojos se abrieran y que comenzase un camino cuesta arriba que hoy brinda sus frutos. Pienso que esa lucha no es solo de él, su partido y sus seguidores, sentirlo así sería nuevamente ponernos en manos de alguien que decida nuestro devenir. Creo que la batalla también es personal, es cuerpo a cuerpo en la vida cotidiana, en el café con la amiga que dice que ella tiene otros datos 🙄, los vecinos que no paran de quejarse de la violencia o de que la gasolina está más cara 🙄, en la invitación para ver la mañanera o en el comentario de la nota del día. Ese 30% que sigue sin mirar al pobre, que simplemente no existe para él porque de verlo se le revelaría su propio egoísmo, mezquindad y narcisismo capaz de aniquilar a cualquiera que le provoque un ligero malestar al mostrarle unas flores hechas de palma. "Por el bien de todos, primero los pobres" es una invitación amorosa a mirar al otro y saber que sin él, nuestra propia existencia es una sinrazón.
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